Hoy era el día en que Christian nos deleitaría con suculentos y copiosos manjares, y supongo que así habrá sido, lamentando y disculpando mi ausencia, el levantarse a medio día no convive del todo bien con el horario bandejil preestablecido y perpetuado durante meses.
Desde aquí propongo que ante cada nuevo acto bandejil tracemos una instantánea, con una foto y un breve comentario debería bastar, que refleje la magnitud del acto y nos proporcione las pruebas suficientes para valorar y poder nombrar a "Míster Bandejil" del año, procediendo tras el nombramiento a premiarle como tal grandioso título merece, dejo al Guardián del Espíritu Bandejil, alias Quizinho, como responsable de determinar el preciado trofeo.
Si hoy eran las del sufrido y solitario "chuvi", el jueves son las del todopoderoso evangelista de todos los santos Héctor, a las que me comprometo a asistir. Perderse unas vale, pero perderse alguna más ya no tiene perdón.
martes, 24 de julio de 2007
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1 comentario:
Déjate de tanta verborrea insulsa pelota! NO has asistido así que ya solo te lo pueden contar uhhhh!
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